San Felipe, Gto.- María Fernanda es una joven de 26 años de edad con Síndrome de Down, desde pequeña ingresó en el grupo de estimulación temprana y preescolar del CAM Gabriela Brimmer, en San Felipe, donde posteriormente curso su educación primaria e ingreso al taller laboral.

Hoy en día, tiene 4 años como egresada, mismo tiempo que cumple desempeñándose como apoyo en acomodo y limpieza en la empresa Aurrera, ubicada en el mismo municipio.

“Me enteré de la escuela y la llevé desde que estaba Fer chiquita, siempre dije que, aunque me cansara al llevarla, hiciera lo que hiciera, quería que mi hija aprendiera a caminar y mejorara cada día” comentó con gran confianza Juana Martínez Juárez, mamá de Fernanda.

Ma. Belén Alonso Hernández, encargada del taller laboral en el CAM Gabriela Brimmer, recordó el día en que se graduó Fer de primaria, “tuvimos varias reuniones, ahí se comentó que posterior a ello, los estudiantes podrían continuar con su preparación en talleres y buscar su incorporación laboral; las palabras de Don Javier, papá de Fer, recuerdo que fueron de renuencia porque no quería exponer a su hija a malos tratos” comentó.

Para estas situaciones, el equipo docente, trabajadores sociales y talleristas trabajan en fortalecer la independencia personal de cada estudiante y, además, colaboran de manera cercana con madres y padres de familia para que al igual que las y los alumnos, ellos también adquieran confianza necesaria y puedan motivar diversas habilidades y aptitudes en sus hijos.

“En el caso de Fer, trabajamos también con sus papás para que tuvieran plena confianza en las capacidades y habilidades que podría desarrollar mejor… cuando se graduó de taller, le recordé sus palabras al señor Javier y reconoció  “ahora mi hija se va sola a su trabajo, recibe un trato digno y una remuneración por lo que realiza – me comentó orgulloso” recordó con una sonrisa la maestra Belén.

Por su parte, la trabajadora social Aurora Narváez Cantero, reconoció que en la generación de Fernanda la integración laboral fue muy rápida, puesto que se resumió el trabajo de medio año para realizar una adaptación paulatina, en tan sólo un par de meses “afortunadamente veo que ha logrado integrarse, fortaleció su independencia y habilidades sociales… la veo contenta” expresó.

“Fer es muy inteligente, si yo le pido que acomode algún producto lo hace a la perfección, eso sí, como no sabe códigos ella se va por la imagen o colores, actividades que para los demás son tediosas ella las realiza con detenimiento y gusto… Fer es una asociada más y es parte importante de nosotros” expresó José de Jesús Arias, jefe directo de Fernanda en Bodega Aurrera.

 

Sin duda, María Fernanda nos demuestra que la educación inclusiva es necesaria para la construcción de una sociedad más justa y fuerte. Con estas acciones, la Secretaría de Educación de Guanajuato desarrolla entornos favorables para la educación de calidad en los Centros de Atención Múltiple del Estado, desde un enfoque de derechos, igualdad de oportunidades y equidad.