EDITORIAL

¿PENA DE MUERTE?

Siguen los hechos violentos en nuestro municipio, se suma a la larga lista de los “no pasa nada” un homicidio por arma de fuego, según lo reportado, 5 disparos fueron la cuota necesaria para terminar con la vida de una persona, en una de las calles más importantes de nuestra ciudad, nos referimos a la Avenida Colón.

Lo que llama poderosamente la atención son las desafortunadas declaraciones del director de seguridad pública, que aparecen hoy en el periódico oficial, donde en resumen, lamenta lo ocurrido pero según su apreciación -es afortunado que no haya habido daños a inocentes-, ya que el hoy occiso -contaba con amplio historial conflictivo y varios accesos a barandilla-

Lo único que me queda interpretar de estas declaraciones, es que el muchacho fallecido es culpable de su propio homicidio, aparentemente en la mente del funcionario, se merecía lo que le sucedió, de esta manera Huerta Mojica hace las veces de ministerio público y juez, pero la única función que no desempeña es la que le pagamos por ejecutar, encargado de orden público y prevención de los delitos.

Hoy en San Felipe tener un -historial conflictivo- es meritorio  de pena de muerte,  por lo menos en la pobre idea de nuestro funcionario de pacotilla, lo bueno para él, es que nosotros no pensamos que la INEPTITUD es meritoria de la misma pena.

Todo parece indicar que a la falta de credibilidad en el argumento de que en San Felipe  no pasa nada, quieren echar mano de la deshumanización de la sociedad, quieren hacernos creer que estos hechos violentos son normales, que no representan un problema, porque no tienen como objetivo la población en general, por el contrario, están dirigidos a personas que según ellos, “se lo merecen”.

Solo en un sistema tan corrupto como en el que vivimos, las víctimas se  vuelven culpables y los encargados del orden público justifican sus pobres resultados culpando a los demás y haciendo responsables a las víctimas.

Desconozco el historial conflictivo de la persona a la que le arrebataron la vida, no puedo discutir a este respecto porque no me consta, pero para mí, está claro que si andaba en libertad después de haber sido ingresado a barandilla, es porque sus actos no merecen la prisión, mucho menos la pena de muerte.

Hay que pensárselo dos veces si permitimos este tipo de argumentos, el día de mañana la victima/culpable podríamos ser nosotros o alguno de nuestros seres queridos, y habría que preguntarnos si hemos sido buenos vecinos, no vaya a salir Juan Pablo a decir que ya se habían quejado muchas veces de nosotros y por lo tanto nos lo merecíamos.

OREJAS DE BURRO  PARA LA ADMINISTRACIÓN

Aunque para nosotros no era una sorpresa que la percepción de la ciudadanía no favorece a la actual administración, debemos confesar que los resultados tan pobres si nos “sacan de onda” como se dice coloquialmente.

En la encuesta digital que publicamos hace un par de semanas y donde participaron casi 500 personas, más del 80% de las opiniones consideraron reprobado el actuar de la administración, es decir, 3 de cada 4  consideran pésima la forma en que estamos siendo gobernados.

En contraste solo un 5% considera que se está haciendo una labor excelente, poco más de 20 personas de entre 400  tiene esta percepción.

El rampante incremento en los índices de inseguridad tampoco ayudan a mitigar la mala percepción que la ciudadanía expresa con respecto a la administración, y la falta de resultados sumado a la indolencia del presidente dejan mucho que desear por lo menos desde el  punto de vista de los ciudadanos.

Parece que solo en la mente de Mauro cabe la idea de que las cosas están tan bien que merece la reelección incluso sin jugarla, deberían de dársela como “estrellita” por sus buenos resultados.